Refundación, represión y la extensión del cambio social

By danielripa

Veo en Entadebán.com los debates entre Pastor y Fleta y lo primero que me viene a la mente es la certeza de que venimos de escuelas diferentes. Ellos, de “la vieja escuela”. Yo no sé muy bien de donde vengo, aunque me temo que soy de una escuela diferente. “Escuelas de ciudadanía” se titulaba un libro relativo a los Consejos de Juventud. Creo que tampoco soy de ésta. Porque escuelas de ciudadanía, sí, pero a partir de los movimientos sociales que trabajan por el cambio de nuestra sociedad.

Recupero para mi blog  2 artículos de “la vieja escuela” que Luis Pastor y Rafel Fleta, en las antípodas uno del otro, enviaron a prensa, el primero hace casi un mes y el segundo hace ya más de un año, y que provocaron tanto polémica como reacciones variadas. Creo que es interesante recoger sus opiniones, más cuando vienen de posturas muy lejanas la una de la otra. El texto de Luis Pastor era interesante porque abría una primera división fuerte en las líneas de actuación y gestión en lo que tradicionalmente se había considerado “el oficialismo”. El debate, claro está, se centra en si una iniciativa en la que participan algunos destacados dirigentes y cargos públicos (defenestrados) de la “antigua CHA” –se preguntaban much@s compañer@s-, ¿puede ser la renovación que este movimiento político necesitaría? Otras preguntas que las bases del nacionalismo aragonés se hacían serían si estas personas son ahora críticas porque han perdido el puesto de trabajo o cuáles fueron sus acciones en el pasado. ¿Existiría coherencia con lo que ahora se reclama? ¿En qué medida esta iniciativa –plasmada en una lista alternativa en la redolada de Zaragoza de CHA- estaría conducida por estos antiguos dirigentes? ¿Guerra de familias o guerra ideológica? –concluirían los escépticos-.

También, se argumenta desde la posición de Pastor, que éste participaría en este grupo como uno más, sin intención de coordinarlo  o manejarlo y que precisamente se pretende desde otros sectores el identificar a él con el grupo para desacreditar a un movimiento amplio y plural, reduciendo sus propuestas a una simple guerra de familias.

Lo que sí parece seguro es que, al menos en Zaragoza, este grupo de personas han ocupado el espacio de la oposición a la lista oficial en la comarca, desplazando al conjunto de los sectores críticos que existían anteriormente. Chunta –dicen algunos- va camino de convertirse en el único partido que en vez de renovar a su dirección, renueva a sus críticos internos.

En cualquier caso, y más allá de valoraciones sobre la intencionalidad política de su autor (a él, y no a mí, le corresponderá defender su pasado, su coherencia y su credibilidad) voy a reproducir el artículo porque comparto parte de la literalidad que en él existe. Al final me gusta oír cosas que tienen una cierta sintonía con lo que llevamos años planteando. Evita la sensación de “predicar en el desierto”. En cualquier caso, en estos momentos, creo que mi concepto de renovación interna e ideológica va mucho más allá de lo que este texto deja translucir. Esperemos, veamos dónde nos posicionamos cada cual y qué entendemos cada un@ por cambio, regeneración, refundación y renovación. 

Refundación de CHA. Luis Pastor. El Periódico de Aragón.

En CHA, ya ha pasado el tiempo de la reflexión y de ver dónde nos hemos equivocado. A la palabra que todos pronunciamos de “renovación” le tenemos que dar contenido, no basta con decirla e intentar aparentar que la hacemos, cambiando a compañeros que ya han dicho que no repiten. Tenemos que volver a recuperar la calle, a estar presentes en los colectivos sociales y tenemos que ser uno más.

Algunos me diréis que vosotros no habéis dejado la calle ni la presencia en colectivos sociales, y tenéis razón, gracias a vosotros podemos presumir de estar aún presentes en diferentes colectivos y actividades de calle, porque vosotros habéis llevado la militancia no como algo impuesto sino como algo natural. Cuando decía que tenemos que “volver”, me refiero a la presencia física de todos, ya vale de querer cambiar las cosas desde los despachos y con “notas de prensa”. Debe de ser que me hago mayor y que mis “profesores” en esto de la izquierda fueran de la “vieja escuela” y no entendían ni entiendo que para cambiar esta sociedad no se cuente con todos los agentes sociales, y en primer lugar con los militantes. El debate siempre ha estado y estará presente en la izquierda, que sería de nosotros si no pudiésemos contrastar las opiniones con el resto de los compañeros, ahora toca ponernos a trabajar de verdad, de poner en mar-CHA todas las ideas y propuestas que salen de nuestra gente, de dar la cara por este proyecto que nació con la ilusión de poder conseguir para este país mas libertad, mas soberanía y mas justicia no solo social sino socialista.

En este tiempo hemos aprendido que no podemos seguir por el camino que últimamente llevábamos, tenemos que reconducirlo y recuperar como antes decía el camino de la “izquierda y país”. Tenemos que volver a comer como pensamos y no pensar como comemos, si somos capaces de recuperar ese rumbo, nuestra gente, la que se quedó en casa y no votó, volverá a confiar en nosotros porque habremos demostrado que nuestro partido no está solo para ocupar el poder, que estamos para cambiar esta sociedad entre todos.

Exconcejal de CHA en Zaragoza  

Fleta, autor del segundo artículo que recupero, por su parte, tuvo el “honor” de ser el primer expulsado (que no, represaliado –argumentan algunos-) de CHA (véase Chuan Carlos Bueno y las gentes de Chobenalla). Su expulsión fue paradigmática. Implicaba, según las corrientes críticas, un cambio en la gestión interna del partido –que ya se vendría observando desde la expulsión de Chobenalla-, alentando los conflictos internos y promoviendo el distanciamiento entre partes en CHA. Antes se arreglaban las cosas hablando, ahora expulsando –señalan-. Había que soltar lastre, aclamaban algunos medios de comunicación.

Más allá de esto, era curioso como declaraciones en la misma línea de destacados parlamentarios en el Congreso de los Diputados (sobre la postura ante la Constitución Europea, por ejemplo) no eran respondidas de la misma manera. En una sola vez, según los críticos de la actual Dirección de CHA, se acabó con la igualdad de trato ante la ley (en un partido socialista) y con la imposibilidad de expresar públicamente opiniones contrarias a la oficial. En un artículo lleno de desesperanza, Fleta, que venía siendo acusado de deslealtad al “Proyecto”, contestó a la represión que acabó por expulsar de CHA a uno de sus fundadores.

CHA ya no es la Chunta. Rafel Fleta. Rebelión.

Me cuentan que CHA ha presentado mociones en algunas Juntas Municipales de Zaragoza en favor de los Presupuestos Participativos. Qué paradoja. Es cierto que la participación ciudadana es una de las reivindicaciones históricas de la Chunta pero últimamente no ha sido muy desarrollada, más bien nada, por las instituciones en las que gobierna.


Fue a partir de la 5ª Asambleya Nazional (Teruel, 2001) cuando la participación ciudadana empezó a ser olvidada por los cargos de dirección de CHA, como planteamiento programático y como práctica interna. Desde la elaboración de listas, programas y estrategias de cara a las elecciones de 1999, ya una serie de militantes habíamos observado prácticas cupulistas, ello nos llevó a crear la Corriente de Opinión “Puyalón”, con intención de evitar que el partido derivase hacia posiciones más moderadas e institucionalistas.  Aunque conseguimos algunos logros, no plateamos una renovación de los auténticos dirigentes de CHA: Gaspar, Bernal y Fuster, quienes actuando al estilo de aquella troika soviética, siguieron al frente con su agenda oculta, encaminada a la institucionalización de la Chunta. Agenda que se hace visible en el pacto con el PSOE de 2003.


Desde entonces, Puyalón ha venido teniendo toda clase de problemas para participar en la vida interna, que sería prolijo analizar: ni escribir en las publicaciones del partido, ni distribuir nuestra propia publicación, ni enviar circulares informativas al resto de afiliados, ni tener espacio en la web de CHA, ni disponer de nuestra propia web. Ni siquiera nos facilitaron el listado de delegados en la pasada Asambleya Nazional para recabar las firmas necesarias para presentar candidato a Presidente. Y todo ello trufado con veladas acusaciones contra nosotros de deslealtad, conspiración o rupturismo.
 

La dirección considera que cuando los Estatutos de CHA dicen que “la libertad de expresión queda garantizada internamente” quieren decir que “la libertad de expresión de los afiliados de CHA queda limitada a las reuniones del partido”, ejemplo de “doblepensar” orwelliano; y en línea con el dato poco conocido de que CHA dio su apoyo orgánico a la Expo después de que ésta fuese otorgada en París. No fuese a ser que las bases hubiesen seguido rechazando la ubicación en Ranillas.
Ya harto de no poder expresarte con libertad dentro, mandas una carta al director de un diario discrepando con la opinión personal de un cargo público, sobre un asunto que no ha sido debatido en los órganos de dirección. Pues te puede suceder como a mí: que te expulsen “por perjudicar al partido”.
En definitiva, que ahora CHA reclame más participación ciudadana al equipo de gobierno del que forma parte, además de ser absurdo, contradice su práctica interna.


Pero … ¿Cómo se les ocurre expulsarme ahora por una carta ya no recuerda nadie? por la misma razón que rompieron con Chobenalla: “soltar lastre para seguir subiendo”, dicen. Expulsan a quienes mantenemos el espíritu de aquellas campañas que prometían “aires nuevos” en la política aragonesa, impulsados por “gente como tú”, o sea ciudadanos normales frente a los profesionales de la política: cuando Bernal y Gaspar prometían que sólo se mantendrían dos legislaturas en el cargo. Esto es, cuando la Chunta (así la llamamos, diferenciándonos de la izquierda clásica que utiliza la expresión “el Partido”) era realmente un movimiento cívico de aragoneses comprometidos con su país y con el progreso social, o sea ciudadanos que querían participar.
 

Esta contradicción nos ha desmovilizado: la última asamblea de la ciudad de Zaragoza apenas ha reunido a dos docenas de militantes y la mayoría a sueldo, menos de los que juntábamos sólo en el Rabal antes del pacto con el PSOE. CHA ha fagocitado a la Chunta, la burocracia al movimiento, y se ha convertido en un aparato institucional como cualquier otro, o sea preocupado por mantenerse en el poder, para lo que debe evitar que desde dentro surjan voces discordantes: se persigue a los críticos y se entorpece la participación. Y así, entre el conjunto de la afiliación, cunde el desencanto.


Si “la erótica del poder” no les cegase la inteligencia, la autodenominada “Mayoría” comprendería que la única forma de que la Chunta llegue cohesionada a las elecciones de 2007 pasa por comprender que las expulsiones no significan “soltar lastre” sino tirar combustible, así deberían recomponer la unión con Chobenalla y convocar la 8ª Asambleya Nazional antes de las elecciones, para volver a una estructura horizontal, recuperando el espíritu de movimiento cívico original; o sea que fomentarían dentro la participación que dicen reivindicar fuera.

 
Si, en cambio, “La Mayoría” se mantuviese en su bunker institucional, con un discurso vacuo y desacreditado, la CHA dejaría en la izquierda un hueco demasiado grande como para quedar huérfano por mucho tiempo. Porque, al fin y al cabo, la CHA está cayendo en lo que Noam Chomsky resumió así en The Guardian recientemente, refiriéndose a la “inteligentsia” yanqui: “es como el estalinismo más anticuado: si uno se separaba un par de milímetros de la línea del partido, se convertía en un traidor, lo destruían. Eso es algo totalmente irracional.” El proyecto democrático y renovador de la Chunta ha sido abandonado por sus dirigentes, siendo sustituido por un sucedáneo autoritario y anticuado, eso sí, conjuntado en rojiverde. 

Rafel Fleta Girón.

Fundador de la Chunta.

ex-Miembro electo del Comité Nazional de CHA. 

Una respuesta para “Refundación, represión y la extensión del cambio social”

  1. Rafel Dice:

    Bueno, ya he dicho en otro sitio que este artículo planteaba que si la CHA no hacía la VIII Asambleya antes de las pasadas elecciones autonómicas, iba a dejar un espacio demasiado grande a su izquierda para que no fuese ocupado. A IU le ha bastado mantener resultados para entrar en el Ayto. de Zaragoza.
    Ya no hay vuelta a atrás, se os ha pasado el arroz, lo siento de veras porque os quiero a todos los militantes sinceros del nacionalismo de izquierdas, soy uno de los vuestros, sois “los míos”, pero la refundación había que haberla hecho en junio de 2006, con tiempo, como planteó Puyalón en su día (aquella Asambleya en Samianigo).
    Tal vez en el 2015 podamos hacer una plataforma conjunta soberanista, con una CHA refundada, no lo creo, pero todo es posible.
    Hoy la CHA ya no representa más que el autonomismo progre que no sabe integrarse ni en el PSOE ni en el PAR, mientras que el nacionalismo de izquierdas, el independentismo socialista (o como lo queráis llamar) está en el BIC. ¿Se puede estar, haciendo un ejercicio de equilibrismo en ambos lados de la tapia? Yo desde luego, no podría.
    Pd: por cierto, en la carta que me mandó la Maya de Pleitos de CHA, decía que estaba EXPULSADO, no utilizaba ningún eufemismo más amable, como le hubiese gustado a mi ex-amigo Juan Martín.

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