Recortes y reformas en la Universidad pública

Dejo un artículo que incluye algunas preguntas y respuestas necesarias en tiempos de posible reforma de la enseñanza universitaria.

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/04/15/actualidad/1334524477_188841.html
¿Por qué no hay ninguna Universidad del Estado español entre las 100 primeras de los rankings?
Media de gasto en I+D+I de los países de 99 de las 100 primeras Universidades=2,3% del PIB. Gasto en España= 1,2% del PIB (la media de países de la OCDE es el 1,5%).

¿Hay muchas universidades en el Estado Español?
Número de Universidades en USA= 3277. 1 por cada 94.000 habitantes
Número de Universidades en Reino Unido= 241. 1 por cada 253.000 habitantes
Número de Universidades en Estado español=79. 1 por cada 582.000 habitantes

¿Se pasan mucho tiempo los universitarios estudiando?
El 79% de los universitarios del Estado obtienen su diploma en el tiempo correspondiente (el 70% en los países de la OCDE; Educatión at a glance 2011)

¿Son muy caras las Universidades públicas?
El gasto de las universidades públicas es un 25% inferior al de las universidades privadas.

¿Hay una tasa de abandono muy alta?
La tasa de abandono universitario es del 12% (no del 30% como dice Wert)

¿Los universitarios encuentran menos trabajo que el resto de jóvenes?
Tasa de paro de titulados universitarios en España: 12%
Taso de paro de jóvenes de 25 a 29 años: 21%
Tasa de paro juveni: 50%
Tasa de paro general: 24%

Y la campaña Yomemuevo y Superpública que están poniendo en marcha las Asambleas de Estudiantes de la Universidad de Oviedo.

Y Superpública interrumpiendo el discurso de Francisco Álvarez Cascos en la investidura de Vicente Gotor como Rector de la Universidad de Oviedo.

Universidad, mercantilización, precariedad y ¿excelencia?: Crónica de 4 años de Rectorado

Universidad, mercantilización, precariedad y ¿excelencia?: Crónica de 4 años de Rectorado

Este jueves 15 de Marzo, la Universidad de Oviedo, con más de 400 años de historia, elegirá entre Vicente Gotor y Paz de Andrés a un nuevo Rector o Rectora. Habrá, por tanto, que reflexionar cuál era la situación de esta Universidad hace 4 años y cuál es la actual. ¿Hemos mejorado? ¿Hay motivos para ser optimistas de cara al futuro?

La solución del problema de los Severo Ochoa, unido a la capacidad de escucha -otra cosa es que luego se les hiciese caso- y accesibilidad con los colectivos universitarios (tras un Rector alejado de la vida universitaria como fue Juan Vázquez) y su apuesta por evitar los conflictos y la represión en la Universidad (p. ej., tras el boicot al controvertido acto de José María Aznar en la Universidad de Oviedo) han sido algunos de sus brotes verdes en estos años. Pero veamos los aspectos más oscuros de estos 4 años.

Si un hecho ha marcado claramente la escena estatal en la Universidad estos años ha sido la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). La controvertida aplicación del Plan Bolonia en la Universidad de Oviedo ha hecho parecer “consecuencia natural” medidas que para nada lo eran, especialmente al compararlas con el resto de Universidades estatales. Señalaremos sólo cuatro de estas medidas donde ha habido una clara voluntad política en una dirección determinada.

Las tasas académicas más elevadas del Estado

En 2007, poco antes de que el bilbilitano Vicente Gotor asumiera el Rectorado, una primera matrícula en la Universidad de Oviedo de una licenciatura con grado de experimentalidad 1-3 costaba 824,4 euros y una de experimentalidad 4-7, 604,6 euros. 4 años más tarde, en 2010-2011, el precio era de 998,4 euros y 732,75 euros, respectivamente. Es decir, casi un 20% y 180 euros de subida en las mismas carreras. El problema se agrava con la implantación de los nuevos Grados. 60 créditos de grado, que en 2007 estarían en torno a 851 euros, en 2010-2011 ya alcanzaban a 1031,4 euros. La inercia continuó en 2011-2012, con un nuevo incremento del 5%. Pero vayamos más allá, en 2011 estudiar Psicología, mi carrera, cuesta 487,2 euros más (un 63% más) que en 2009; Filología Hispánica, 327 euros más (49,59% más); ADE, 327 euros más (49,59%); Derecho, 336,6 euros más (51,80% más). De media, una subida de 204,75 euros (27,48%) en primera matrícula y 295,86 (27,05%) en segunda matrícula. Si pensamos en los Máster la situación es incluso más deprimente, Bolonia ha legitimado Másters de hasta 6000 y 9000 euros, elitizando aún más la educación superior, y eliminando aquellos Másters con menos demandas, provenientes de áreas menos rentables, como Filosofía.

Podrá argumentarse que este hecho sucede con carácter general y que, si miramos otras CCAA, como Catalunya, podría ser peor. Nada más lejos de la realidad. Si en Enero de 2010 estudiar en Asturias ya era el 5º lugar más caro entre las universidades públicas (en 2009 tuvo la mayor subida del Estado, un 3,8%), los incrementos en Junio de 2010 y de 2011 (5,5% y 5%, respectivamente), situaban a la Universidad de Oviedo al frente del ranking de costes de estudiar una carrera en el Estado. Como recuerda el Diario El País, en un artículo del pasado 23 de Noviembre de 2011, la Universidad de Oviedo tiene las tasas universitarias más altas del Estado. Por ejemplo, estudiar Derecho costaba 4142 euros, en caso de aprobarse todo en primera matrícula, mientras que Catalunya 3636 euros, Madrid, 3468,35 euros o Cantabria, 2388 euros. La connivencia de un Rectorado pasivo y mercantilista con un supuesto gobierno progresista (PSOE-IU) con muy poco sentido de la Universidad pública (por cierto, el exconsejero de Educación Riopedre, tuvo que dimitir acosado por el caso Marea). ¿Por qué el Rectorado de la Universidad ha pasado 4 años sin decir nada al respecto?

Excelencia no es hacer exámenes en suelo

La supuesta calidad del EEES no ha sido tal. Prometían clases teóricas de 80 alumnos y prácticas de 35, según el Acuerdo Consejo de Gobierno 23 Octubre 2008 del Vicerrectorado de Ordenación Académica y Nuevas Titulaciones “Tamaño de grupos en las enseñanzas de grado adaptadas al RD 1393/2007”. Los estudiantes han venido señalando múltiples solapamientos de las clases, grupos de hasta 117 personas en las clases teóricas o de 58 en las prácticas, incluida la realización de exámenes sentados en el suelo por falta de espacios. Lejos de cumplir las promesas rectorales de acabar con esa masificación, los problemas se han venido repitiendo. En general, una calidad docente muy poco congruente con el aumento de costes en la Universidad. La solicitud que el Rectorado hizo a los Departamentos de que estos cubrieran las bajas y necesidades docentes con el profesorado existente, sin contratación, han llevado a situaciones kafkianas, como asignaturas donde una baja de un mes se cubría con hasta 4 profesores distintos.

Enseñando a disciplinar: facilitando la expulsión de la Universidad y obligando a la dedicación exclusiva

El tercer gran cambio bajo el mandato de Vicente Gotor (con la inestimable colaboración del Gobierno socialista en el Principado y del Presidente del Consejo Social, Rafael Sariego) ha sido la implantación de la Normativa de progreso y permanencia en los estudios de grado y de máster universitario de la Universidad de Oviedo (15 de Diciembre de 2010), que contó con su voto afirmativo en el Consejo Social. Ahora, las matrículas “se enten­derán agotadas aunque el estudiante no se someta a los proceso de evaluación establecidos” (art. 2). Es decir, se corre convocatoria sin presentarse a examen (antes, sólo cuando te presentabas). Asimismo, se exige aprobar 12ECTS cada año (antes, sólo 6ECTS el primer año) –art. 1.1.-. Se pide también que tras finalizar el tercer curso se hayan superado 90 ECTS y 48 ECTS de primer año (antes no existía ese requisito) –art. 1.1.b-. En caso de no cumplir estos requisitos, el estudiante será expulsado de la Universidad (lo que obvia que muchos de los problemas vienen precisamente con asignaturas “tapón” o “puente” de primer año o que los suspensos no son sólo problemas de los estudiantes o están relacionados con circunstancias personales, familiares, de salud o laborales).

En definitiva, se apuesta por una dedicación exclusiva que supone que todas las personas pueden financiarse (o endeudarse para terminar) sus estudios. Este proceso de forzar la deducación exclusiva vivió un nuevo capítulo con la eliminación que el Rectorado hizo de los exámenes de Septiembre y su adelantamiento al mes de Julio. Usando la falacia de que era algo normal en las Universidades excelentes a nivel mundial, se sustituía Septiembre por Julio. En la práctica, olvidaba que muchos estudiantes hemos financiado nuestros estudios trabajando durante los meses de Julio y Agosto.

 

Unas fusiones de centros cuestionables

En cuarto lugar, se presentaron como inevitables las fusiones de centros, aprobadas en 2010. Así, se enviaba la Escuela de Relaciones Laborales a la Facultad de Economía (aunque estudiantes y profesores recordaban que tenían más relación con Derecho), o se fusionaban las Humanidades en una sola Facultad (se creería que Filología e Historia estarían más relacionadas entre sí que Biología y Química, por ejemplo, y por eso encajarían en el mismo centro las primeras y no las segundas). Así, se pretendía quitar peso dentro de la Universidad a lo que el Rectorado consideraba las áreas no emergentes, con menor demanda, un primer paso para la reducción de titulaciones y medios económicos.

 

Precariedad laboral no es excelencia

Otro de los puntos negros de estos 4 años ha sido la precarización progresiva del profesorado en la Universidad y la sustitución de puestos docentes dignos económicamente por otros precarios. Así, la convocatoria de Junio de 2011-2012 del Consejo de Gobierno lanzó 47 plazas de Profesor asociado a 6 horas y 46 de Profesor Asociado a 3 horas. En 2008-2009, eran 24 y 20, respectivamente. A las plazas anteriores hay que sumar las convocadas para el segundo cuatrimestre, debido a necesidades docentes, que pueden ascender a otras 50 más. La razón, los planes de jubilación anticipada para el Profesorado, donde hasta 77 profesores jubilados titulares o catedráticos abandonaban la Universidad, pero sólo se sustituían por 33 ayudantes doctores y 13 contratados doctores. El resto, Asociados LOU.

Pero, ¿alguien se puede imaginar que la Universidad tenga a 47 personas dando hasta 360 horas de clase y tutorías en la Universidad cobrando 637,5 euros al més (asociado a 6 horas)? O que hay 46 personas que dan hasta 180 horas de clase por 316,68 euros al mes (asociados a 3 horas). ¿Y si encima decimos que esa gente se financia a ellos mismos la Seguridad Social, al estar dado de alta como autónomos, ya que en muchos casos son jóvenes doctores e investigadores para los que ésta es la única vía de entrada en la Universidad? Comparemos: Un ayudante Doctor cobra 1845,73 euros y la Universidad paga ella a la Seguridad Social. Un Asociado a 6 horas, 637,5 euros, y uno a 3 horas, 316,68 euros, y ambos se pagan por sí mismos la Seguridad Social. Más de 1500 euros de ahorro. ¿Es excelente una Universidad cuando tiene a casi 50 profesores –en su mayoría, jóvenes que acaban de leer la tesis doctoral- cobrando en total menos de 200 euros al mes? ¿Por qué la Universidad de Oviedo está apostando por la mano de obra barata para sustituir a su profesorado?

Por otra parte, el número de horas de trabajo (horas docentes y de tutorías o asistencia a los alumnos) de los asociados –y del resto del profesorado- se había doblado silenciosamente, sin el apoyo de los sindicatos (Comisión Profesorado, Departamentos y Centros, en el Consejo de Gobierno de 9 marzo 2011), en lo que la candidata alternativa a Rectora denominó “una reconversión silenciosa de las condiciones laborales de este colectivo”, que iba a dificultar el desarrollo de su carrera académica.

La emigración obligatoria de los becarios invisibles

Desde 2008, varios becarios de investigación intervinieron en el Claustro de la Universidad cuestionando la política de contratación de asociados. Recordaba una compañera que cada año 30 becarios cesaban y, sin embargo, se contrataban a más de 100 asociados, en lo que consideraban un “desperdicio del capital formado”, la “imposibilidad de constituir nuevos grupos de investigación”, o una “emigración obligatoria”. Paradójicamente, la misma persona que recordaba que se “construían edificios vacíos, pero se expulsaba a gente”, veía como tenía que continuar su carrera científica en Alemania.

La eliminación de las ayudas puente para finalización de la tesis doctoral, en un Consejo de Gobierno donde el equipo rectoral recordaba que los becarios de investigación, una vez finalizada la beca, podían continuar trabajando mientras cobraban el paro; el llamamiento a irse al extranjero desde el Rector en los Claustros; y, en general, la invisibilidad de este  colectivo, al no existir ni siquiera un censo de becarios que explicite el número total de becarios invisibles o su exclusión del Plan de Prevención de Riesgos Laborales o de los Planes de Formación del PDI, fueron puntós débiles durante estos años. La efectiva y rápida solución de la problemática de los Severo Ochoa por parte del Rectorado –impagos por parte del Principado, estancias breves de investigación- ha compensado, no obstante, la invisibilidad de los predoctorales en la Universidad.

Endeudamiento y transparencia: De la estación off-shore al caso Marea.

Obviamente, parece necesario en un contexto de crisis el reducir gastos. Pero entonces, ¿por qué la Universidad se ha endeudado con el Campus de Excelencia asumiendo créditos de hasta 10 millones de euros –a 6 y 12 años- para financiar la estación marina off-shore? ¿Por qué ha seguido apostando por la construcción de nuevos edificios y el ladrillo? ¿Por qué externaliza sus informes jurídicos o ambientales –pagando por ellos- cuando hay profesores en la Universidad que se dedican a ellos?

La transparencia política y económica es el último punto oscuro de estos 4 años. Como no podía ser menos, la Universidad no ha quedado tan ajena a las cloacas de la corrupción asturiana como le gustaría. El caso Marea, que ha involucrado a PP y PSOE por igual, parece haber llegado también a la Universidad, de la mano de una de las personas de confianza de Vicente Gotor, el Gerente de la Universidad. A pesar de que los medios de comunicación han relacionado a éste con agasajos y regalos de la empresa Almacenes Pumarín, ha recibido el silencio institucional. La financiación legal, la procedente de un Banco Santander que también invierte en la industria armamentística, no queda en mejor lugar, así como la extraña permuta del Edificio Jovellanos en el centro de Gijón, o la creación de empresas de patentes para explotar económicamente el conocimiento rentable de la Universidad. Finalmente, ante la pretendida independencia de partidos políticos, las elecciones del pasado mes de Mayo vieron como la Vicerrectora de Estudiantes –ahora denostada por Gotor- pasaba a engrosar el nº 4 de la lista del Partido Popular en Asturias. Y es que, ¿no era un Rectorado sin vinculaciones con la derecha asturiana?

Ante todo ello y en este contexto, este 15 de Marzo, la Universidad decidirá qué futuro quiere para los próximos 4 años y si continuará o no con la inercia de mercantilización y precarización de la Universidad.